Bardahl Industria

Breve Historia del Líquido Anticongelante

❄️

Aunque el enfriamiento por aire era popular en los primeros días del automóvil, los motores refrigerados por agua también se usaban desde el principio y esto era común en general para toda máquina de combustión interna.

Como su nombre parece indicar, estos primeros motores refrigerados por agua usaban agua pura como refrigerante, pues tiene excelentes propiedades de transferencia de calor y es abundante. Sin embargo, el agua presenta dos problemas fundamentales: tiene un punto de congelación relativamente alto (0°C) y promueve la oxidación y corrosión de las partes metálicas del sistema.

Con el avance de la ingeniería y la necesidad de operar en climas diversos, se comenzaron a buscar opciones para bajar el punto de congelación y prevenir el deterioro de los componentes. El metanol y el etanol fueron algunos de los primeros aditivos utilizados, pero presentaban complicaciones por su volatilidad y riesgo de inflamabilidad.

Fue hasta mediados del siglo XX cuando el uso de glicoles (etilen-glicol) se estandarizó, permitiendo no solo bajar el punto de congelación de manera segura, sino también elevar el punto de ebullición, protegiendo así a los motores de temperaturas extremas y aumentando significativamente la vida útil de la maquinaria.